
Los encamisados y la encamisada
Septiembre de 1572, en los Países Bajos. Las tropas del duque de Alba tenían cercada la ciudad de Mons, y Guillermo de Orange había llegado con un ejército para socorrerla. Una noche, el maestre de campo Julián Romero encabezó un ataque nocturno contra el campamento de Orange. Sus hombres iban con una camisa blanca puesta sobre la ropa.
Eso era una encamisada.
Qué era
Una encamisada era un ataque nocturno por sorpresa. El nombre viene del detalle práctico que la hacía posible: los soldados se ponían una camisa blanca, o una prenda clara, encima de la ropa y de la armadura. De noche y sin uniformes, era fácil herir a un compañero. La tela blanca se veía incluso con poca luz, y quien no la llevaba era el enemigo.
La táctica no era solo española. En francés existe la palabra *camisade* y en otros ejércitos de la época también se atacaba de noche. Pero varias de las encamisadas más recordadas las protagonizaron soldados españoles, y el diccionario de la Real Academia todavía recoge la palabra con ese sentido militar.
Cómo se hacía
Había que acercarse sin ruido, a veces sin mechas encendidas, y lanzarse sobre un campamento dormido. No se buscaba ganar terreno. Se buscaba el mayor daño posible en poco tiempo, sembrar la confusión y retirarse antes de que el enemigo se rehiciera. Por eso se elegía a soldados veteranos y de confianza. Un ataque nocturno mal coordinado podía acabar con los propios atacantes.
Mons, 1572
La de Julián Romero causó muchas bajas y un gran desorden entre las tropas que iban a socorrer la ciudad. Poco después se retiraron sin liberarla, y Mons acabó rindiéndose a las tropas del rey. Lo contaron testigos y cronistas, entre ellos Bernardino de Mendoza, soldado y diplomático que escribió unos comentarios sobre aquellas guerras.
Se cuenta también que Guillermo de Orange se salvó porque un perrillo que dormía con él lo despertó a tiempo. Es una historia muy repetida, sobre todo en los Países Bajos, pero es un relato de tradición y no se pueden dar por seguros sus detalles.
Un detalle curioso: la camisa blanca no protegía de nada. Hacía más visible a quien la llevaba. Era una señal para reconocerse entre los que iban juntos.
El nombre de la tienda
De ahí sale el nombre de Encamisada. Nos pareció una palabra poco conocida, que junta algo tan cotidiano como una prenda con un episodio de la historia militar. Puedes ver la Colección Soldados y la Cruz de Borgoña, la bandera bajo la que combatían aquellos soldados.
Fuentes
- Real Academia Española, Diccionario de la lengua española, entrada «encamisada».
- Bernardino de Mendoza, Comentarios de lo sucedido en las guerras de los Países Bajos desde el año de 1567 hasta el de 1577 (Madrid, 1592).
- René Quatrefages, Los tercios españoles (1567-1577) (Fundación Universitaria Española, 1979).
- Geoffrey Parker, The Dutch Revolt (Allen Lane, 1977); trad. esp. España y la rebelión de Flandes.
Encamisada