
La bandera de los Tercios: la Cruz de Borgoña
En cada compañía de los Tercios había un alférez, y su trabajo era llevar la bandera. Perderla ante el enemigo era una deshonra que recaía sobre toda la compañía. Por eso se defendía con la vida, y por eso los soldados la reconocían de lejos entre el humo de una batalla.
Casi todas esas banderas tenían algo en común: un aspa roja de brazos nudosos. Es la Cruz de Borgoña.
Un aspa con nudos
El aspa, una cruz en forma de X, es la de San Andrés. Según la tradición cristiana, el apóstol murió crucificado en una cruz así. San Andrés era el patrón de la casa de Borgoña, y sus duques la adoptaron como emblema. En 1430 Felipe el Bueno fundó la Orden del Toisón de Oro y la puso bajo la protección del santo.
La versión borgoñona se distingue por los brazos: no son lisos, sino troncos con los nudos de las ramas cortadas. En heráldica se llama cruz «de troncos» o *raguly*. Ese detalle es lo que la separa de cualquier otro aspa.
De Borgoña a España
Llegó por herencia. María de Borgoña se casó con Maximiliano de Austria, y su hijo Felipe el Hermoso se casó con Juana, hija de los Reyes Católicos. El hijo de los dos, Carlos, nació en Gante en el año 1500 y reunió las coronas de Castilla y Aragón con las tierras de los Habsburgo y de Borgoña. Fue Carlos I de España y emperador con el nombre de Carlos V.
Con él, el aspa de sus antepasados empezó a verse cada vez más entre sus tropas. No se conoce un decreto que la estableciera: fue un uso que se fue extendiendo durante el siglo XVI.
Una señal común, no una bandera única
Conviene aclarar una cosa. Los Tercios no tenían una bandera única, como las de hoy. Cada compañía llevaba la suya, y los colores de fondo, las franjas y los adornos cambiaban de una a otra según el capitán o la costumbre de la unidad.
Lo que se repetía era el aspa roja sobre ese fondo. Servía de señal común: en una batalla donde combatían soldados de muchas procedencias, indicaba quién servía al rey de España. Los especialistas en banderas la describen más como una insignia militar compartida que como una bandera nacional en el sentido moderno.
En el mar y en América
La usaron también los buques de la Monarquía, y con ellos cruzó el Atlántico y el Pacífico. En los virreinatos de América aparecía en fortalezas, en unidades militares y en ceremonias oficiales. En el mar, la Armada llevó además otras enseñas, y no fue la única.
El cambio llegó con los Borbones. En 1785, Carlos III aprobó una nueva bandera para la Armada, con franjas rojas y amarilla, porque las banderas blancas de varias monarquías se confundían de lejos. De ahí viene la bandera actual de España. En el Ejército de tierra el aspa siguió en banderas y estandartes durante algún tiempo más.
Hoy se ve todavía en algunos emblemas y en la memoria de unidades que se consideran herederas de los Tercios. En Encamisada la llevamos a una camiseta: la Cruz de Borgoña.
Fuentes
- Luis Sorando Muzás, Banderas, estandartes y trofeos del Museo del Ejército, 1700-1843 (Ministerio de Defensa, 2001).
- José Luis Calvo Pérez y Luis Grávalos González, Banderas de España (Sílex, 1983).
- Faustino Menéndez Pidal de Navascués, El escudo de España (Real Academia Matritense de Heráldica y Genealogía, 2004).
- Julio Albi de la Cuesta, De Pavía a Rocroi. Los tercios de infantería española en los siglos XVI y XVII (Balkan, 1999).
Encamisada